02 d’abril 2011

la meva maternitat en 4 fotos

EMBARÀS CONSCIENT: descobriment del funcionament del part


DESCANS: lactància a demanda + llit familiar


CONCILIACIÓ: portanadons


EDUCACIÓ: respecte i llibertat



21 de març 2011

Televisión y ordenador en niños - entrevista a Joseph Chilton Pearce

Joseph Chilton Pearce es un famoso autor estadounidense especializado en desarrollo infantil y la mente humana, principalmente en la relación entre el corazón y el cerebro. Científico iconoclasta, su obra incluye disciplinas como la psicología, antropología, biología y física, a las que integra la dimensión energética.

P-Creo que también le he oído decir que la televisión es el archi-enemigo de la imaginación. ¿Exactamente que es lo que está haciendo la televisión a nuestros hijos?

R-La televisión, literalmente, impide el crecimiento neuronal en el cerebro en desarrollo de los niños.
Cuando los niños pequeños la ven, anula la capacidad del cerebro para crear una imagen interna de algo o alguien, o de algún evento que no haya sido visto en el medio ambiente, anula la esencia de lo que llamamos “imaginación”.
Los investigadores solían pensar que era sólo el contenido de la programación el que estaba afectando negativamente a los niños. Ahora tenemos pruebas de que la tecnología y el dispositivo son muy perjudiciales por sí mismos.
En otras palabras: el simple acto de ver la televisión tiene efectos profundamente negativos en la fisiología de los seres humanos.

P-¿Cómo es eso?

R-Es una larga historia, que recorre todo el camino de vuelta a principios de los años 1960, cuando se descubrió que la mente de los niños se volvía catatónica frente al televisor. Esto tiene que ver con la forma en que el cerebro reacciona ante la luz radiante, que es la fuente de luz de la televisión y monitores de ordenador, y la luz reflejada, que es la que nos trae el resto de nuestra experiencia visual.
Esto es demasiado complicado para recorrer todo el camino hacia aquí ahora, así que permítanme simplemente decir que el cerebro tiende a cerrarse en respuesta a las fuentes de luz radiante. Todos hemos visto a los niños cómo hipnotizados cuando ven la televisión durante un periodo de tiempo.
Mi mayor preocupación tiene que ver con la forma en la industria de la televisión intenta contrarrestar este efecto mediante la introducción de lo que se conoce como “efectos sorpresa o sobresalto” en la programación de los niños. Un efecto de sobresalto es cualquier cosa que desencadene en el cerebro el pensamiento de que podría haber una situación de emergencia y lo ponga alerta para prestar atención a la fuente de la perturbación.
La televisión logra esto con los cambios repentinos y dramáticos de la intensidad de la luz o de sonido y un rápido desplazamiento de los ángulos de cámara. Eventualmente, sin embargo, el cerebro comienza a habituarse a la situación, dándose cuenta de que estos golpes son sólo falsas alarmas, y comienza a desconectarse de nuevo. Como resultado, cada diez años más o menos la industria de la televisión ha tenido que subir la apuesta haciendo golpes emocionales y sustos cada vez más grandes, hasta que finalmente lo que tenemos hoy son estallidos periódicos de imágenes violentas en los dibujos de los niños y así sucesivamente, hasta el punto en el que hay un promedio de 16 GOLPES DE VIOLENCIA CADA MEDIA HORA.
Aquí, la naturaleza del contenido del programa no importa. Mientras que el cerebro superior, o neocórtex, sabe que las imágenes en la televisión no son reales, el menor, o el cerebro “reptil” no lo sabe. Esto significa que cuando un niño ve la televisión y ve violencia, el cerebro reptil envía una serie de mensajes de alarma hasta el cerebro emocional, que a su vez contacta inmediatamente con el corazón. En el momento en que el corazón recibe una indicación de negatividad o de peligro, rompe de su habitual modo armónico en uno incoherente, provocando la liberación de la hormona más potente en el cuerpo humano, conocida como cortisol. El cortisol inmediatamente despierta el cerebro y hace que se producen billones de conexiones neuronales con el fin de preparar el individuo para enfrentarse a esa emergencia.
Entonces, tan pronto como el corazón recibe el mensaje de que el peligro era falso y no hay problema, otra hormona se libera para disolver todas las vías neurales hechas para hacer una rápida reacción de adaptación a la amenaza percibida. El problema con la actual programación televisiva es que no hay descanso, y el cerebro de un niño promedio, que ha observado desde 5000 hasta 6000 horas a la edad de cinco o seis años, está viviendo una gran confusión como resultado. El enorme exceso de estímulo de la televisión hace que el cerebro se dañe y se adapte mal de una manera que antes se pensaba imposible.
La TV está, literalmente, rompiendo todos los niveles de desarrollo neuronal.

P-Cuando la televisión se introdujo por primera vez se la presentó como una maravillosa y democrática tecnología que haría la vida de todos mejor y serviría como una herramienta educativa disponible de forma gratuita para todos. Y la cultura de los años cincuenta compró este engaño. Así que ¿qué hay de los ordenadores desde los años 90?

R-Bueno, los ordenadores entran esencialmente en la misma categoría. Le cuento un ejemplo que demuestra cómo pueden tener el mismo efecto debilitante en la mente que la televisión tiene. Unos investigadores tomaron una sola página de un libro de texto de cuarto nivel en el que había un texto explicativo y un par de diagramas o cuadros y pidió a tres grupos de personas que estudiaran esa información. Al grupo A se le dio el pedazo de papel mismo. Al Grupo B se mostró una película de la página, y el grupo C la vieron en una pantalla de televisión – que es exactamente lo mismo que un monitor de ordenador. Veinte minutos más tarde se puso a prueba en su comprensión y retención del material. El grupo A, que tenía una copia en papel en sus manos, tuvo un promedio de retención del 85%. Los que la vieron en película tuvieron un nivel de retención de entre el 25 y el 30%, y los que la estudiaron en el monitor tenía un nivel de comprensión y retención de entre el 3 y el 5%. Cuando se mezclaron los grupos y se probó otra vez con diferentes páginas del libro, en cada caso la retención y la comprensión era idéntico.
De nuevo, esto tiene que ver con cómo el cerebro fue construido y la forma en que responde a la luz radiante y a la luz reflejada como fuentes de información. Y esto debería hacernos parar y pensar, pero no lo hará.
(…)

P-Pero, muchos trabajos en la actualidad implican el uso de ordenadores. ¿Cómo podemos enseñar a los jóvenes lo que necesitan saber sobre ordenadores sin tener que depender demasiado de ellos?

R-En ese simposio de cuatro días en Berkeley llegamos a la conclusión de que todo depende de la edad apropiada. Un profesor del MIT, hizo una apasionada defensa sobre que debemos animar a los niños a desarrollar la capacidad de pensar primero, y luego darles el equipo. Después de eso, el cielo es el límite.
Pero si se introduce el equipo antes de que el niño resuelva los procesos de pensamiento, entonces usted tiene desastre en ciernes. Esto es porque, como señala Piaget, en los 12 primeros años de vida se establecen las estructuras de conocimiento que permiten a los jóvenes comprender información abstracta, metafórica y simbólica. La capacidad de pensamiento abstracto desarrollado como resultado de los procesos naturales concretos que han estado sucediendo durante millones de años. El peligro aquí es que el ordenador, que opera por la misma tecnología artificial de rayos catódicos que la televisión, interrumpa el desarrollo.

Continuar leyendo en El Blog Alternativo: http://www.elblogalternativo.com/2010/05/25/magical-child-joseph-chilton-pearce-habla-sobre-el-cerebro-del-corazon-los-efectos-de-la-television-en-los-ninos-la-importancia-de-los-primeros-anos-y-los-anhelos-de-los-adolescentes/#ixzz1HG2yqvqV

21 de febrer 2011

"Proceso natural de acercamiento al lenguaje oral y escrito" por Jose Miguel Castro


Taller en Barcelona. 19 y 20 de Febrero de 2011.
módulo de Educacion Creadora

En el origen de los cuentos encontramos las claves iniciales que nos dan explicacion de nosotros mismos: quienes somos, que hacemos aqui, que neceitamos.
Analizaremos este origen y también el primer acercamiento que pueden hacer los niños y los adultos a la literatura, a la lectura y a los libros, al margen de la instrucción. Todos los niños aprenden a hablar en un contexto en el que se habla, sin necesidad de una "enseñanza" especificamente progamada para ello. El aprendizaje del lenguaje escrito y el acercamiento a la literatura se puede dar de la misma forma natural.

Jose Miguel Castro
El encuentro con Arno Stern le hizo transformar completamente su forma de trabajar y abandonar la Educación Artística a la que se dedicaba. Abre entonces un taller de pintura con las mismas características que "Le Closlieu" de Arno Stern y crea otro de arcilla aplicando las mismas condiciones de trabajo.
Durante años investiga en el taller y encuentra la Formulación en la arcilla.

Su investigación paralelamente se desarrolla en el trabajo con el cuerpo y la creación de espacios para jugar asumiendo roles en lo que él llama "Juego de Configuración". En 1993 se encuentra con Vega Martín y continúan juntos su trabajo. A lo largo de todo este tiempo ha participado en Congresos Internacionales e impartido conferencias, charlas y cursos de formación tanto para empresas, como para profesionales de la educación o para padres.
Desde 1988 es profesor de la Universidad de Cantabria dónde imparte formación en Educación Creadora y continua su trabajo en los talleres de pintura, arcilla y movimiento.
Educación creadora
Los Talleres de Expresión y Educación Creadora Diraya de Vega Martín y Jose Miguel Castro son un espacio libre de modelos, comparaciones y juicios donde todas las personas pueden desarrollar su capacidad creadora.
Las condiciones de la educación creadora propuestas por Arno Stern para pintar son el fundamento de nuestro trabajo, habiendo investigado su aplicación a otros materiales y a cualquier otro aprendizaje.
Diraya ofrece talleres de pintura, arcilla y movimiento en Bilbao, así como cursos de formación dirigidos a todas aquellas personas interesadas en los procesos naturales de aprendizaje.
Resumen de algunos aspectos tratados por J.Miguel durante la charla:
Somos creadores genéticamente, por el sólo hecho de ser seres humanos, pero podemos perder la creatividad por factores químicos, fisiológicos o ambientales.
Existen tres factores de inhibición de la creatividad:
  1. Estar sometidos a juicio, tanto positivo como negativo
  2. Que no se nos permita ser como somos, expresarnos como somos. Hacer una renuncia a la posibilidad de diverger, de ser uno mismo. En esta sociedad hay que pertener a un grupo.
  3. Que se nos enseñe, que se nos dirija, tener una relación de poder con nuestros tutores.
La capacidad creadora se puede recuperar si se dan las condiciones externas adecuadas, si se eliminan los 3 factores de inhibición, o cuando hay carencias básicas (por ejemplo en sociedades pobres de recursos) donde se recupera por necesidad de supervivencia y autogestión.
CONTAR CUENTOS
Todos sabemos por lo tanto contar cuentos, no hay que aprender. Eso sí, tienen que evitarse los 3 factores de inhibición. Los cuentos no se cuentan con público (donde hay juicio) sinó en la intimidad.
Contrariamente a lo que parece, no es necesario ni adecuado aprender interpretación para contar cuentos, porque ésta no se consigue integrar de manera rápida y por lo tanto reduce la habilidad de contar. No confundamos contar cuentos con hacer teatro.
Para que funcione la comunicación hay que contar desde el pecho (desde la emoción, desde el sentimiento, desde la creencia) y no desde la boca ni desde la cabeza. Cualquier historia es un cuento si se expone con sentimiento y en la intimidad, si se cuenta desde la emoción se puede contar un cuento a cualquiera, sin tener en cuenta los contenidos ni las emociones. Nadie cuenta cuentos mejor que nadie puesto que somos incomparables, aunque diferentes personas no podamos contar los mismos cuentos o no en el mismo momento.
LA ATENCIÓN
Hay un intento forzado por mantener la atención de forma artificial (con interpretación, animación...) y ésto no augmenta la capacidad de atención como pensamos sinó que la falsea.
La atención es una conquista lenta. Las personas tenemos energías diferentes y por ello escuchamos y atendemos de manera diferente: unas necesitan moverse de vez en cuando, otras mirar alrededor, levantarse... y ello no tiene por qué significar que su atención se haya acabado. Y por otro lado, si la atención se ha acabado, no hay que insistir, porque quizá no sea capaz de escuchar más con lo cual forzar sería absurdo y/o perjudicial.
LOS CUENTOS DE TRADICIÓN ORAL-ACERCAMIENTO CREATIVO A LA LECTURA, A LA LITERATURA
Los cuentos tradicionales aparecen para afianzar cambios sociales. El núcleo de los cuentos tradicionales se elabora en la transición del paleolítico al neolítico, donde nace nuestra civilización y aparecen la hexogamia, la propiedad privada y el derecho de primogenia. A través de diversos núcleos se pretende el establecimiento de algunos tabús como por ejemplo el del incesto que es recurrente en los cuentos tradicionales.
Los cuentos de Perrault son literatura, son buenísimos para un adulto, pero el autor pretendía amedrentar y asustar a los príncipes con ellos, con lo cual resultan moralizantes y intencionados. Jamás los contaría a un niño.
Los libros recopilados por los hermanos Grimm también están manipulados dado que ellos eran políticos y su objetivo era la unidad alemana. Tampoco los contaría a un niño.
Las fábulas son moralizantes, porque se han manipulado con intención educativa, y por tanto no recomiendo contarlas nunca a un niño.
Los cuentos tradicionales en cambio, han tenido un proceso de ocultamiento y sólo queda un complejo interno no moralizante, que puede ser conquistado a un ritmo personal según el interés y la disposición de cada uno. Se han surpimido en ellos las partes que no interesan a todo el mundo; no contienen descripciones (sólo un adjetivo por personaje) van directamente a la acción con el objeto de captar la atención de manera inmediata; tienen finales felices o esperanzadores; comienzan a partir de un alejamiento en en tiempo o en la distancia para establecer una separación respecto del mundo real; hablan de la realidad cruda, sin ahorrarnos nada.
A principios del s.XX se censuran los cuentos tradicionales y más tarde se vuelven a censurar, eliminándose la violencia, introduciendo la imagen, eludiendo la muerte (que también desaparece del entorno social) etc... porque en este momento se ve a los niños frágiles y se tiende a su sobreprotección. En este momento de la historia dejan de contarse los cuentos de tradición oral y cuando en los últimos tiempos han empezado a recuperarse se están contando en púbico, con lo que se han convertido en un artículo de consumo. Entonces aparecen los cuentos ilustrados, de tamaño reducido, con las puntas redondeadas y las páginas duras, los libros blandos, los plastificados, que se separan por edades, que sólo dan la información que “se cree” que el niño es capaz de entender y por lo tanto acaban siendo un reduccionismo, un empobrecimiento extremo del cuento tradicional, acaban contándose otras cosas (a menudo con intención instructiva-educativa), no ya los núcleos de los cuentos tradicionales.
Los cuentos tradicionales pueden explicarse a cualquier edad. En los cuentos tradicionales existen diversas conquistas/núcleos que pueden ser encontrados en momentos diferentes según el interés y la preparación. La conquista puede ser ilimitada, porque hay infinitas posibilidades de interpretación (no como dice Bruno Bettelheim en El psicoanálisis de los cuentos de hadas.- donde sólo argumenta una interpretación posible a cada cuento tradicional). Los niños pueden quedarse con cualquier parte del cuento que no entienden, incluso con algo que sólo se dijo de pasada, y elaborarlo a su manera y a su ritmo. Por eso es importante contar los cuentos originales, con su complejidad, sin reduccionismos ni limitaciones, los cuentos así se pueden leer infinitas veces a lo largo de la vida.
A los niños pequeños puede empezar a contáseles cuentos cortos que empiecen a alargarse mediante la reiteración y así adecuarse a sus capacidades de atención. Con estos cuentos pueden captar el ritmo en seguida:
El gallo quirico.-
El conte del xiulet.-
algunos trabalenguas, poesías (Lorca)
El libro de los abrazos.- Eduardo Galeano (cuentos de 4 líneas, para adultos)
IDEOLOGÍA
Los cuentos tienen una ideología concreta. Existen los mismos cuentos tradicionales en diferentes culturas, versionados pero con las mismas estructuras. Tenemos que estar de acuerdo con contar cuentos con determinada ideología porque sinó no seremos capaces de contarlos desde la emoción.
Pero en general desconocemos realmente cual es la ideología de los cuentos tradicionales, porque desconocemos muchos de los cuentos tradicionales. La burguesía ocultó los cuentos que tenían valores que no les interesaba transmitir, como por ejemplo los valores femininos positivos. Pero Espinosa hizo una recopilación de todos los cuentos tradicionales, donde aparecen “el bello durmiente” por ejemplo, con mujeres y hombres inteligentes, mujeres y hombres débiles, sexo, pornografía, poligamia... y Almodóvar los publica en:
Cuentos al amor de la lumbre.- Almodóvar.- Biblioteca Juvenil. Alianza Editorial.-
También en: Mujeres que corren con lobos.- recordarmos cuentos olvidados. Aunque este libro de un trato más psicoanalista.
Para contar cuentos hay que leer muchos hasta encontrar el que queremos contar, el que conecta con nosotros y podremos contar desde la emoción. Después hay que aprendérselo, pero no de memoria, sinó haciendo imágenes del cuento, y después evitando describirlas cuando lo contamos, para ir directamente a la acción y para posibilitar que el receptor pueda hacerse su propia imagen, para que sea capaz de digerirla). No hay que describir demasiado la acción porque ésta puede atemorizar o quizás dejar indiferente. Hay que enunciar la acción y no describirla, por ejemplo “se la comió”, y nunca “se abalanzó sobre ella, la persiguió y la desgarró poco a poco”... para evitar además tensar el momento y que pueda ser terrible. Así si un niño necesita hacerse una imagen de algo terrible lo podrá hacer, pero si otro no está preparado para hacerse una imagen tan fuerte podrá pasar de largo.
También recomiendo los cuentos italianos, porque son cercanos a nuestra ideosincracia latina, mediterránea. Toman partido por el más débil, relegan y ridiculizan al poder (reyes...), en ellos se supone que el hombre es bueno por naturaleza, por eso las “pruebas para conseguir objetivos” son más fáciles que en los cuentos centroeuropeos.
Cuentos populares italianos al cuidado de Italo Calvino.- Italo Calvino.-
Gianni Rodari a menudo impone un proceso creativo que no es espontáneo y por ello no me gusta demasiado, aunque algunos cuentos son muy bonitos.
Cuentos por teléfono.-
Cuentos para jugar.-
LA IMAGEN-CONQUISTA CRÍTICA DE LA IMAGEN
Las ilustraciones en un cuento son reduccionistas y suponen un empobrecimiento, anulan la posibilidad de que cada lector elabore su propia imagen, que sería más repetuosa a los intereses y conquistas que necesite cada individuo y en cada momento. Podemos verificar ésto en que cuando vemos una película y posteriormente leemos el libro correspondiente, no podemos visualizar otra cosa que los personajes y las escenas que vimos en la película, no podemos escapar a ello y esto supone que no podemos elaborar nuestras propias imágenes. Por ello recomiendo que los primeros, cuando aún no saben leer, sean contados sin soporte, de manera oral, después de haberlos aprendido. Cuando empiezan a leer podemos transcribirles los cuentos cortos que encontremos para evitar las imágenes que limitan la capacidad creativa.
Existe en este momento una sobresaturación de imágenes, de la iconografía. En las vidas de los niños hay imagen allá donde se dirija su mirada (en los cereales de la mañana, el pijama, en las sábanas de la cama, en el cepillo de dientes...).
La imagen nos atrapa y nos embelesa por la bipedestación, por nuestra mirada frontal. Ésta nos interesa y nos retiene, con lo que existe el peligro de que deje de interesarnos (y a los niños también) escuchar cuentos sin imágenes, y con ello podemos entorpecer la capacidad creativa, en este caso la capacidad de elaborar imágenes. Si no podemos eliminar los cuentos ilustrados de la vida de nuestros hijos, tendremos que estar muy atentos al equilibrio entre los cuentos ilustrados y los cuentos contados e ir analizando si el niño está perdiendo el interés por el cuento contado.
Tenemos que posibilitar la conquista de la imagen de manera crítica, por lo que hay que empezar a mostrar al niño imágenes complejas, que permitan una conquista progresiva según su capacidad o interés. Los libros infantiles actuales son muy reduccionistas también en cuanto a imágenes, sólo se dibuja el objeto que queremos mostrar, con un fondo neutro, perdiendo así la posibilidad de que el niño conquiste otras cosas ni en ese ni en otros momentos, con lo que el libro queda relegado rápidamente y... hay entonces procedemos a comprar otro. Existe un interés comercial en que ésto suceda y por eso los libros son reduccionistas.
Los mejores primeros libros de imágenes para niños son los álbumes de fotos familiares (con imágenes complejas que podrán ir conquistando progresivamente), los libros pesados y gruesos que ellos no pueden aguantar ni hojear solos, por lo que la compañía del adulto resulta necesaria y así hay un acompañamiento y se posibilita la intimidad (además de que nunca un niño debe enfrentarse sólo a un libro de adulto como no debe enfrentarse sólo a la televisión).
Las primeras imágenes en movimiento deberían ser lentas, para poder discriminar, discernir, conquistar según el interés (como con los cuentos), que permitiese charlar. Pero los dibujos animados infantiles tienen unos ritmos rápidos, como los anuncios publicitarios, las escenas se suceden de manera trepidante, cambios rapidísimos de plano, de puntos de vista, con el objetivo de retener nuestra atención, de absorvernos totalmente sin que podamos casi pensar. El cine mudo es por ello una buena elección para introducir a un niño en la imagen en movimiento: cortometrajes de Chaplin, Buster Keaton, el gordo y el flaco. El primer largometraje que mis hijas vieron fué “El maquinista de la General”.



28 de gener 2011

Gracias Carlos!

La desición consciente de vacunar o no a un hijo no es nada fácil, porque tenemos miedo a todo, estamos en la sociedad del miedo. Es muy necesario que se respete por lo tanto la decisión de cada familia para que la esfera pública pueda ser cordial.

A algunos nos parece exagerado vacunar a un niño recién nacido (sin entrar siquiera en la valoración de la necesidad o efectividad de las vacunas). ¿Tanta prisa hay en introducir un tóxico en el organismo de una persona que ni siquiera está acabada de formar? esta prisa sólo existe por el miedo a la vida, por concebir el ser como algo muy vulnerable que está expuesto a enfermedades mortales desde el momento en que nace (o incluso ya en el útero, o en el parto!). Algunas personas han olvidado que una planta puede crecer y estar sana sin fumigarla, con nuestra salud pasa lo mismo, y de ahí vienen las prisas. Muchos vacunan por miedo.

Y otros no vacunamos también por miedo, por miedo a la toxicidad y a sus efectos dañinos. En general en estos casos preferimos concentrar nuestros esfuerzos en ayudar a la maduración natural del sistema inmunológico con todo lo que tenemos a nuestro alcance (entre ello con un buen soporte emocional, porque sabemos lo necesario que es). Y mientras tanto vamos tomándonos el tiempo necesario para valorar si vamos a optar por vacunar o no en el futuro, según la información que vamos encontrando y qué valor tenga ésta para nosotros.

Seria ideal si pudiesemos decidir si vacunamos a nuestros hijos o no en función de cómo entendemos cada uno la vida y de cómo entendemos cada uno la enfermedad, algo que evidenciaria que tenemos maneras diferentes de entender y de vivir la vida, lógicamente.

Saber que C. González en su reciente libro publicado se burla de sus adversarios, los "anti-vacunación" como él dice, en tono burlesco y prepotente me entristece, porque es propio de alguien con baja inteligencia emocional y además no aporta ninguna reflexión nueva, sigue infundiendo miedo y por ser un líder de masas eso hace flaco favor a la sociedad.

A la mayoría de madres no nos hace falta que ningún pediatra nos diga que "besemos a nuestros hijos", ni que "dar pecho es un regalo para toda la vida" pero la realidad es que C. González ha contribuido a normalizar algunas prácticas y a abatir falsos mitos. Ahora con este nuevo libro, a pesar de ser cruelmente criticada por él, tengo que agradecerle que informe a las masas de que "no es obligatorio vacunar", de que existe una "liga para la libertad de vacunación", de que "cada vez hay más famílias que no vacunamos (lo que quiere decir que cada vez hay más familias que nos informamos y tomamos las riendas, con conciencia)", entre otras cosas.

Gracias Carlos por esta gran labor que estás haciendo, aunque lo hayas hecho de manera inconsciente. Prometo leer tu libro, aunque seguro que no me vas a hacer cambiar de opinión, porque vemos la vida de diferente manera.
Gracias también a la LLV por algunas reflexiones con las que he empatizado y he proyectado en este post.

"no es posible la investigación científica en homeopatía" capítulo del libro "la homeopatía".- Dr.Jaques Boulet

Tras prometer a un amigo facilitarle los ensayos clíncos sobre la efectividad de la homeopatía que había leído, he decidido publicar íntegramente el capítulo de referencia por parecerme muy interesante y poder compartirlo con todo aquél que tenga interés.

"La investigación clínica en homeopatía sería imposible porque sólo cura enfermedades psicosomáticas, por definición muy subjetivas y por lo tanto no evaluables. Esta afirmación es frecuente y proviene tanto de personas que no conocen bien la homeopatía como de cierta categoría de homeópatas o de homeopatizantes convencidos, sin contar los detractores institucionales a pesar de que, en ocasiones, estás al corriente de los trabajos publicados.
Las objeciones que se alegan se basan todas en la idea de que la homeopatía es una terapéutica individualizada y que, en consecuencia, no puede plegarse a un estudio estadístico. Para un mismo diagnóstico, a veces las prescripciones son diferentes, teniendo en cuenta las diferentes modalidades de reacción según los pacientes, en función de su terreno. A la inversa, el mismo medicamento puede prescribirse para dos enfermedades diferentes (concepto de policresto). Por último, para una enfermedad y un enfermo determinados, el tratamiento debe modificarse en función de cómo evolucionen los síntomas, pues los medicamentos homeopáticos no se corresponden con una enfermedad en su conjunto sino con una fase de su evolución.
Curiosamente, encontramos los mismos tópicos en el debate entre psicoananlistas y defensores de la terapia congnitivo conductual. Estos últimos presentn estudios clínicos significativos sobre el tratamiento de tal o cual síndrome, mientras que el psicoanálisis, evidentemente, trata individuos únicos y rechaza todo análisis estadístico. Los psicoanalistas acusan a los conductistas de “oculta miseria” porque solo curan los síntomas que volverán a aparecer más tarde con otra forma, más maligna. Los conductisan acusan a su vez a los psicoanalistas de dilapidar mucho tiempo (y dinero), para conseguir muy pocos resultados.
Todas estas objeciones son verdad en principio, pero no tienen en cuenta la realidad clínica. En el caso de algunas enfermedades o fases de la enfermedad, el tratamiento homeopático se puede estandarizar y en el aspecto metodológico, en muchos casos, la individualización no es un obstáculo para una investigación clínica tradicional en doble ciego.
Por tanto hay tres tipos de metodología que han hecho posible llevar a cabo estudios clínicos:
1) ensayos que tienen en cuenta la personalización terapéutica
Para evaluar la eficacia de un medicamento en una enfermedad, sólo se seleccionan pacientes que presentan reacciones clínicas susceptibles de ser tratadas con este medicamento. La metodología es la siguiente:
-se elige una patología;
-un médico homeópata preseleciona un subgrupo de enfermos que presentan un conjunto sintomático que indica un medicamento concreto;
-este medicamento se evalúa versus del placebo en doble ciego;
-la evaluación de los resultados la realiza un médico no homeópata.
Así se realizó el ensayo sobre la fibromialgia primaria llevado a cabo por P.Fisher y publicado en el British Médical Journal en 1989. En este estudio, el medicamento Rhus toxidcodendron se mostraba significativamente más activo que el placebo en sujetos cuya sintomatología hacía pensar en las indicaciones de este medicamento (dolor, rigidez articular).
Otra versión de este principio de respeto a la personalización terapéutica consiste en dejar al médico homeópata la libertad de elegir el medicamento, justificado por cada caso clínico. A continuación, este medicamento se administra en doble ciego versus placebo, y otro médico evalúa el conjunto de la serie. Esta metodología le permitió a J.Jacobs publicar en Pediatrics, en 1994, un ensayo sobre la diarrea aguda del niño, utilizando más de quince medicamentos, aministrando cada uno en doble ciego contra placebo.
2) Ensayos comparativos entre un medicamento único y un placebo
No se individualiza la terapéutica ya que afecta a la causa de la enfermedad y no a las reacciones individuales a esta causa. Todos los pacientes reciben el mismo tratamiento sin tener en cuenta su sensibilidad personal ni sus modalidades de reacción. Esta metodología no concierne a los tratamientos de terreno personal sino al tratamiento de una causa o de una reacción común a todas las personas que padecen la misma enfermedad. Por ejemplo, en la alergia estacional todas las personas afectadas son alérgicas a uno o varios pólenes. La expresión concreta de su alergia dependerá a continuación de su propio terreno. Así, D.Reilly publicó en The Lancet, en 1986, los resultados de un ensayo con Pollens 30CH en la rinitis polínica. Igual en cuanto a los diferentes ensayos que muestran la superioridad de Oscillococcinum sobre el placebo en la gripe (J.-P.Ferley, British Journal of Clinical Pharmacology, 1989; R.Papp, British Homeopathic Journal,1998).
3) Con una prescripción estandarizada en síndromes para los cuales una parte de las manifestaciones clínicas es idéntica de un paciente a otro. Esto se refiere a síntomas directamente relacionados con una reacción fisiopatológica como una quemadura, una inflamación, un hematoma, por ejemplo.
En J.Gynecol Obstet. Biol. Reprod., en el año 2001, se publicó un ensayo llevado a cabo por A. Berribi en Toulouse, sobre el tratamiento mediante homeopatía del dolor en la subida de la leche no deseada justo después del parto. Más recientemente se publicó un ensayo sobre el interés de Cocculine en el tratamiento de las náuseas ligadas a las quimioterapias. Así pues, es posible realizar ensayos clínicos en homeopatía y las metodologías tradicionales de doble ciego contra placebo son perfectamente adaptables a la evaluación de los medicamentos homeopáticos, bien sea respetando la individualización del tratamiento, o bien en casos donde es posible el tratamiento estandarizado.
A día de hoy se han realizado cientos de ensayos clínicos, la mayoría de ellos comparando medicamentos homeopáticos con placebos. Teniendo en cuenta o no la individualización del tratamiento. El análisis estadístico de estos ensayos se hizo en varios meta-análisis (análisis estadísticos de un conjunto de ensayos clínicos). La superioridad de la homeopatía sobre el pacebo es una conclusión a la que llegan todos los meta-análisis que han evaluado rigurosamente el conjunto de estudios clínicos. Esta superioridad está claramente cuantificada en términos de riesgo. Sus conclusiones no se prestan a equívocos. Sin embargo, seguimos leyendo aquí y allá que estos resultados no son “convincentes”. La pregunta entonces es: ¿Qué es un resultado convincente? ¿A quién debemos creer? ¿A las revistas que editan, a veces con elogios, estas publicaciones o a ciertos especialistas de la evaluación, que se centran en las insuficiencias metodológicas de los estudios clínicos que afectan a la homeopatía?
¿Así pues, qué es un resultado convincente? Tradicionalmente, se admite que un medicamento prueba su superioridad frente a otro si:
-existe un “intervalo de confianza” superior al 95%, es decir, un riesgo de que la afirmación sea falsamente positiva (riesgo a equivocarse al dar un resultado) inferior al 0,05 (p<0,05);
-los resultados son constantes en una serie de, como mínimo, tres o cuatro ensayos clínicos realizados de forma independiente;
-la metodología no tiene fallo, en particular si se estudia un solo tratamiento o un solo medicamento, a la vez en una sola población o con un único criterio.
Para completar digamos también que mientras la investigación fundamental no ofrezca una aproximación teórica clara y documentada sobre el modo de acción, los estudios que versen sobre la homeopatía se mirarán con una suspicacia más propia de la mala fe del detractor dogmático que de la necesaria toma de perspectiva que debe tener una actitud científica objetiva.
Por ejemplo, se nos reprochará que el riesgo de positivo falso del orden del 5% es inaceptable, y se nos exigirán miles de casos dónde para un medicamento convencional sería suficiente con una demostración sobre unos cientos de pacientes.
Sin embargo, los homeópatas no deben desarrollar una paranoia sino recordar:
-que el riesgo que se le exige a la homeopatía (de error en los estudios) será menor cuanto más inaceptables se consideren sus fundamentos, mientras que muchos medicamentos alopáticos disfrutan de una tolerancia mucho mayor en el análisis de sus resultados;
-que, por lo tanto, hay que ser más riguroso en la elección de los sujetos de estudio y en la metodología de los ensayos;
-que la investigación en homeopatía es aún muy joven y que en sólo treinta años ha recorrido gran parte del camino. Está cerca en el momento en que podamos comprender sus mecanismos de acción: los estudios clínicos no solamente se multiplican sino que serán acogidos con más benevolencia y seguramente con más objetividad."

08 d’octubre 2010

criar y trabajar

Esta es mi aportación al Carnaval de Blogs al que me invitó Laura a través de su blog Tarkus Kids

Os cuento mi experiencia para evidenciar mi opinión respecto al tema, creo que así resulta más transparente.
Soy arquitecta de profesión y de vocación. Ejerzo mi profesión de manera autónoma desde hace años. Comparto un pequeño despacho con mi marido y socio; lo tenemos dentro de casa porque la autonomía laboral implica mezclar vida personal y profesional y así nos resultaba más cómodo.
Siempre había tenido la idea de que cuando fuese madre no podría dejar a un lado mi carrera profesional. Primero porque me encanta, y segundo porque los autónomos no tenemos bajas, paros ni otras ayudas. Qué alejado de la realidad!!!! en cuanto me quedé embarazada mi profesión pasó clarísimamente a un segundo plano.
Aunque seguí con mi horario y mis responsabilidades, mi mente estaba siempre en otro lugar, viví un embarazo consciente y pleno, que requirió de todas mis energías e interés.
Después del parto y sumergida en mi puerperio, la arquitectura dejó de existir para mi. No sentía el más mínimo interés por nuestros proyectos, ni siquiera me sentía atraída por leer revistas de arquitectura, sólo leía sobre crianza, así que me abandoné por completo el despacho.
Durante mi primer año de maternidad y puerperio mi compañero ganó un concurso de arquitectura. El concurso era profesionalmente muy importante para nuestro despacho. Se cumplía un año de mi maternidad y empezó a despertar en mí un interés por participar en el proyecto que debíamos redactar por haber ganado el concurso y posteriormente su construcción, de manera que me incorporé progresivamente algunas horas al día, combinando horarios entre mi marido y yo para estar siempre con nuestro hijo uno o el otro.
Durante este tiempo mi implicación y responsabilidad no fue demasiado grande, pero me sentía realizada por poder participar en el proyecto tal y como me apetecía y además seguía disponible para mi hijo.
Ahora ya tiene dos años. Hemos credo un grupo de crianza compartida junto con otras familias y vemos que nuestro hijo está adaptado, está muy cómodo, de manera que hemos empezado a dejarlo allí y podemos trabajar los dos socios juntos en el despacho ahora que el proyecto del concurso está en fase de construcción. Después paso la tarde con mi hijo.
Por otro lado he reorientado mi vida profesional, inicié un camino de formación profesional y personal sobre bioconstrucción y arquitectura ecológica, y ahora que estoy viviendo un momento de creatividad estoy ofreciéndolo como servicio profesional, independientemente a nuestro despacho.

En resumen, pude vivenciar un desinterés por mi profesión cuando conecté con la esencia de la maternidad, cuando fui consciente de mis instintos naturales y emocionales. Me sentía completamente fusionada a mi bebé y quería estar siempre disponible. Realicé algunos trabajos laborales puntuales, aquellos que me permitían llevar a mi hijo siempre encima, en el fular, con mi pecho disponible, pero la verdad es que no me implicaba como antes, porque no sentía que fuese mi lugar. Pude dejar de trabajar viviendo con lo mínimo; por principios no tenemos coche, ni hipoteca, ni grandes gastos, así que con el trabajo de mi marido podíamos comer perfectamente.
Más tarde, durante el segundo año, empecé a sentir el deseo de volver a trabajar, sin separarme demasiado de mi bebé, así que le dediqué algunas horas al día, y de manera muy irregular.
Y finalmente, en el tercer año es cuando más interés y necesidad siento de volver a trabajar, mi creatividad fluye y necesito cristalizarla en mi profesión. Siento que es porque mi hijo y yo nos estamos separando emocionalmente. Él ha descubierto su propio espacio y yo vuelvo al mío, mi puerperio ha acabado, definitivamente. Aunque sin alejarnos demasiado, sigo amamantándolo y durante las noches seguimos siendo uno. Tengo ganas de ejercer de arquitecta de nuevo antes de volver a ser madre de nuevo, sabiendo que durante un tiempo (intuyo que coincide con la duración de puerperio cada madre) voy a estar en otro mundo.
He podido comprobar que mi ciclo de inactividad profesional fue una respuesta natural para cubrir las necesidades de mi bebé, y que fue sano respetarlo. Ahora ha vuelto el interés y me es posible conciliar vida profesional, personal y familiar gracias a la cooperación entre familias y de manera espontánea. Cada cosa tiene su momento y su lugar.

18 de setembre 2010

entrevista sobre GEMMA

Us convio a llegir l'entrevista que em va fer Laura Mascaró per al seu blog Tarkus Kids.